En el Amalfitani los rostros al borde de las lágrimas de jugadores y cuerpo técnico albiazul reflejaron la importancia del triunfo que consiguió Talleres ante Vélez. Logró tomar aire del contexto descenso , lo jugó con inteligencia de principio a fin: presionó de arranque, armó la jugada para el 1-0, supo defender la ventaja con corazón, sufrió pero se llevó tres puntos de oro para dar un paso importantísimo en la lucha por la salvarse y, de paso, porque no ilusionarse con entrar a los playoffs.
Hubo saludo frío de Guillermo Barros Schelotto y Carlos Tevez,recordando seguro épocas pasadas pero el D.T, albiazul le ganó en la pizarra al Mellizo. Sin un #9 de área como referencia, apostó a la velocidad de Angulo como jugador más adelantado, con una zona de volantes bien poblada para presionar alto y ahogar la salida del equipo del Fortín que recién pudo inquietar a Herrera a los 44’ con un zurdazo de Maher Carrizo que se fue apenas alto.
La T demostró buen juego y se reflejó en el gol del triunfo, con un exquisito pase de Portilla que Cáceres, entrando por sorpresa al área, mandó al fondo de la red con un toque sutil. Y si bien desde ahí el Apache prefirió atacar menos, se replegó con mucho orden, disciplina siendo Ortegoza la referencia de esa resistencia.

