¿Un título o jugar la Libertadores? ¿Cuál será la prioridad para Talleres?

Foto:Archivo.Prensa C.A.T.

Columna de Javier Flores.(Periodista invitado) de La Voz y Mundo D

Al hincha de Talleres no hay que venderle humo, espejitos de colores ni ilusiones desmedidas. Se quedó recientemente con el deseo de ganar su ansiado primer título nacional en el último Torneo de la Liga Profesional y viene de perder dos finales seguidas de Copa Argentina. Está “ahí” y con cada arranque de torneo, como el que se avecina, las esperanzas de ser campeón se le renuevan.

 

Este sábado comenzará para la “T” la Copa de la Liga, un campeonato corto -con un máximo de 17 partidos si llega a la final- y los hinchas “matadores” se aprestan a reventar el Kempes en cada uno de los partidos que le tocará afrontar en la Zona 1, incluidos los clásicos contra Belgrano (interzonal) e Instituto (cuarta fecha), y el esperado cruce de visitante contra River, el último campeón y el que le frustró sus expectativas de título.

No haber jugado la Libertadores este año, a Fassi le dolió en su corazón de hincha y como máximo dirigente del club, pero también en los bolsillos. Con ese recurso económico, quizá no tendría que estar vendiendo a Michael Santos, el goleador del pasado Torneo de la Liga Profesional, o a Diego Valoyes, en su juicio el delantero más importante del fútbol argentino.

Con ambos adentro, quien  dudaría de que Talleres sería nuevamente candidato a ganar el título y que  el pase a la Libertadores no correría riesgo.

 

Pero no hay equipos que ganen títulos ni clasificaciones a copas internacionales en las vísperas. A cada partido hay que jugarlo, escribe una historia distinta y al Albiazul nadie le facilitará las cosas.  Lo enfrentarán como un candidato al título que volverá a ser y que intentarán voltear.

Pero mal que le pese al hincha, la prioridad no será ganar el título. Si llega, bienvenido y todos lo festejarán. Viene haciendo méritos suficientes como para dar una vuelta olímpica. Pero si 2024 no encuentra a Talleres en el sorteo de la Copa Libertadores, en Paraguay, seguramente habrá que barajar y  dar de nuevo.

 

Los costos de mantener un club con proyección internacional, no se sostienen sólo abriendo la Tribuna Sur del Kempes a los Socios “T”. Participar  de el fútbol de élite internacional es parte de la industria del fútbol,  que Talleres impulsa desde que Fassi es su presidente . Es sinónimo de negocio, gestión, inversión y retorno, de ecuación costo-beneficio, de una lógica de  negociación permanente que no da para balances en rojo.

Un título sería la más tierna de las caricias al corazón del hincha, pero no alcanza para el modelo “Fassi-Talleres”, porque no garantiza los ingresos que el club necesita para calzar sus números, hoy cada vez más altos y en un contexto de crisis económica galopante que obstaculiza proyectar más allá de los próximos 30 días. Jugar la Libertadores, sí.

Les guste o no a sus socios e hinchas, quienes tienen todo el derecho a ilusionarse con un título, lo piden y hasta lo exigen, con un corazón de sangre albiazul que late cada vez más fuerte.

 

Amores son amores, pasiones son pasiones y negocios son negocios.