La clave estará en no perder la concentración

Foto:FUTBOL T.G.Herrera (capitan de la T) y F.Alarcón(capittán de Ia Gloria)

Opinión: Javier Flores, columnista invitado de Mundo D

El clásico Talleres-Instituto

La clave estará en no perder la concentración

Más allá de la cuestión opinable si es un clásico o no, una polémica que se reabre cada vez que les toca enfrentarse y que lleva a los hinchas albiazules a bajarle el precio y a los albirrojos a subírselo, cada vez que Talleres e Instituto vuelve a enfrentarse -y más si es en Primera División- escriben duelos importantes y, en varios casos, memorables. Casi siempre derivan en partidos que dejan consecuencias y que marcan buena parte de la suerte de ambos equipos en el torneo en el que les toque cruzarse.
El sábado les tocará medir fuerzas en el Kempes, por la Copa de la Liga, un torneo corto, atractivo y muy competitivo, en el que cada partido se juega sin concesiones, porque todos los equipos están jugando por algo fuerte: el título, clasificar a una copa internacional o alejarse del descenso. Desde ese punto de vista, la “T” llega con objetivos muy distintos a los de la Gloria y que apuntan más alto: ganar el postergado título nacional que se le viene negando, de máxima, y clasificar a la Libertadores 2024, de mínima. No hay margen para otra cosa. No conseguirlo, sin dudas podría interpretarrse como un fracaso, después de ser subcampeón en el último Torneo de la Liga Profesional y por dos veces llegar a la Copa Argentina. Tiene plantel y jerarquía individual y colectiva para conseguirlo y es algo que reconocen propios y extraños.
Instituto, por el contrario, tiene metas más cortas y menos ambiciosas: con engrosar su promedio en la tabla anual, no terminar sufriendo con el descenso y afianzarse en ese colectivo privilegiado de Primera con lugar para 28 asientos, le bastaría.
Pero en este análisis toca ocuparse de Talleres y cuánto tiene para ganar -o perder- en este compromiso relevante y con mucha historia, aunque los antecedentes no jueguen cuando la pelota comienza a rodar y los “muñequitos” a moverse en la cancha.

A partir del triunfo 3-0 del torneo pasado en Alta Córdoba, la “T” edificó una gran campaña que lo llevó a discutirle el título a River y a quedarse con el subcampeonato. Para la Gloria, en tanto, fue un mazazo del que le costó mucho recuperarse en el resto del torneo. ¿Podrá suceder lo mismo ahora o la historia puede cambiar?. Nadie tiene la bola de cristal para saberlo, pero en cuanto a la “T”, le resulta imperioso recuperarse.
A pesar de que sigue arriba en su zona y el perfil de protagonismo del equipo se mantiene, la derrota contra Rosario Central dolió, le desnudó errores en el bloque defensivo y evidenció la necesidad de sumar algunas soluciones que pueden llegar de los refuerzos que aún no debutaron.
Y si se confirma que por molestias musculares no podría contar desde el arranque con Matías Catalán y Juan Gabriel Rodríguez -ambos son dudas- Javier Gandolfi tendría que reestructurar la defensa pensando en darle espacio al colombiano Kevin Mantilla y Lucas Suárez. Incluyendo también la posibilidad de apelar al debut de Blas Riveros en el lateral izquierdo por Juan Carlos Portillo, si el paraguayo llega en buena condición física tras los dos partidos de la selección guaraní por las eliminatorias sudamericanas.

No son buenas noticias tratándose de la importancia del partido que se viene y por el buen momento que está pasando Adrián Martínez en el ataque albirrojo. Si lo hace como única punta o con Santiago Rodríguez, Brahian Cuello o Djorkaeff Reasco acompañándolos como segundo delantero, es una cuestión que “Cobija” deberá tener bien en cuenta, para definir la conformación del fondo.
Como así también cómo dotará al medio campo de mayor recuperación, para no dejar tan solo en esa tarea a Rodrigo Villagra. A su equipo le faltó equilibrio contra Central y, aunque ya sin Franco Watson, Instituto es un equipo de buen manejo y administración en ese sector con Gastón Lodico, un jugador que se viene acomodando bien a lo que le pide Diego Davobe y es el nexo futbolístico de una estructuraque tiene movilidad y ambición hacia adelante, pero que en retroceso tiene errores que casi siempre termina pagando con preciosos puntos perdidos.
Dinámica, intensidad, aceleración, verticalidad y otros atributos en el bloque ofensivo le sobran a Talleres. Pero, or supuesto, debe tener en en sintonía y con los astros alineados a un desequilibrante Ramón Sosa, lúcido a Rodrigo Garro y enchufado para el gol a Nahuel Bustos, una marca registrada suya en los clásicos.

La atención, por sobre todo

Pero fuera de toda consideración futbolística, en este tipo de partidos la cuestión mental es primordial. Los dos vienen de perder por desconcentraciones. A Talleres, en un par de minutos Central le hizo dos goles y se quedó sin nada en Rosario. Instituto, se durmió en la última jugada del partido contra Banfield, en Alta Córdoba, y el Taladro se lo ganó por 1-0 tras un saque de arco largo de Cambeses.
Son encuentros en que las paridades futbolísticas se rompen, por lo general, por detalles. Y el sostenimiento de la atención y la concentración los más de 90 minutos que dure el cruce, será uno más que relevante para definir un clásico que la previa pinta como equilibrado, aún cuando Talleres aparezca mejor perfilado para la victoria